La guerra en irán agrava la crisis española: pmi revela contracción y escasez de hardware

El sector servicios español se hunde en una contracción sin precedentes, arrastrado por el impacto devastador de la reciente escalada de tensiones en el Golfo Pérsico. El último informe del PMI de S&P Global revela una caída drástica en la actividad, situándola en 47,9, la cifra más baja desde agosto de 2023, cuando ya se enfrentaba a los efectos de la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania.

Un nuevo frente de batalla para la economía

La situación, que se acentúa con el anuncio de un nuevo conflicto bélico en Oriente Medio, golpea duramente a las empresas españolas. El panel de 350 gerentes de compras de la antigua Markit apunta a una inflación energética exacerbada y a una profunda desconfianza empresarial, pero, lo más preocupante, a un aumento significativo de los pedidos pendientes. La clave reside en la escasez de componentes esenciales, como equipos informáticos y chips, que está frenando el cumplimiento de los contratos y, por tanto, la producción.

Este incremento en los pedidos pendientes no es una simple fluctuación temporal; revela un cuello de botella estructural en la cadena de suministro, un efecto secundario inesperado del auge de la Inteligencia Artificial. La inversión masiva, cercana a los 2,9 billones de dólares previstos para 2028, está generando una demanda insaciable de hardware, pero la capacidad de producción se encuentra superada y concentrada en un número limitado de fabricantes.

La ia, un motor de escasez

La ia, un motor de escasez

La falta de disponibilidad de chips, servidores, memoria y otros componentes clave está provocando retrasos en proyectos empresariales, como ha confirmado Business Insider España a través de fuentes financieras. Ya en marzo, la encuesta detectaba una acumulación de pedidos, pero sin identificar la causa principal. Ahora, el análisis sí apunta inequívocamente al hardware como el principal factor de disrupción. Un problema que, paradójicamente, se produce en un momento de auge de la Inteligencia Artificial, donde la demanda sigue presionando a la oferta y podría desencadenar un efecto dominó en el sector servicios, que depende de insumos manufacturados.

El economista de S&P Global, Paul Smith, lo resume con precisión: “Las empresas están percibiendo un debilitamiento de la demanda como consecuencia de la guerra y la incertidumbre que está llevando tanto a las empresas como a los consumidores a tener dudas a la hora de tomar decisiones sobre el gasto”. La economía española, ya al borde de la recesión debido al peso del sector servicios –que supera el 65% del PIB–, se enfrenta a un escenario aún más sombrío. La situación se replica en otros países europeos, como Alemania, Francia e Italia, donde también se han registrado caídas en el PMI.

Maersk advierte: