La generación z rechaza las suscripciones y cambia las reglas del juego

La Generación Z, nacida entre 1995 y 2010, está revolucionando la forma en que consumen contenido digital. Según un amplio estudio de Dentsu e IGN Entertainment, esta generación nativa digital está abandonando las suscripciones largas y preferenciales, optando por una especie de microalquiler de servicios de streaming.

Una generación que no se ata a nada

Una generación que no se ata a nada

El 59% de los jóvenes solo se suscribe a las plataformas de streaming para ver una serie o película concreta, y luego se borran. Es como los alquileres en los videoclubes de los 90, pero en formato digital. Sus periodos de suscripción siempre son de un mes, y van cambiando de una plataforma a otra según les interese cierto contenido.

La lealtad a las plataformas está muerta, dice el estudio. Es comprensible, ya que la mayoría de los grupos de edad también experimentan esta tendencia de optar por suscribirse solo cuando quieren ver algo en particular. Las suscripciones anuales o permanentes se vuelven menos frecuentes a medida que suben de precio cada pocos meses.

En el ámbito de los videojuegos, el 62% de la Generación Z no compra juegos, preferiendo las suscripciones tipo Game Pass o los juegos gratuitos free-to-play. Esto es un problema para las consolas clásicas, que siguen dependiendo de la venta de juegos, aunque tanto Sony como Nintendo están dándole cada vez más importancia a los juegos como servicio.

Finalmente, el 71% de la Generación Z no compra música en físico, y el 70% tampoco películas o series. Teniendo en cuenta que el poder adquisitivo de los jóvenes es más bajo que en otras generaciones, es difícil saber si se debe solo a que no les interesa, o a que no pueden permitírselo.