Samsung al fin da luz verde a la medición de presión arterial en galaxy watch en ee. uu.

Seis años de espera, frustración en foros y millones de usuarios esperando. Samsung ha activado, por fin, la medición de presión arterial en sus Galaxy Watch en Estados Unidos, una función que ya disfrutaban en más de 70 países. Pero la demora, como tantas veces ocurre, deja un regusto amargo.

Un camino sinuoso hacia la regulación

La función, que requiere un brazalete de presión arterial (vendido por separado) para la calibración inicial cada 28 días, permite a los usuarios obtener lecturas precisas de presión sistólica y diastólica, así como de la frecuencia cardíaca, directamente en su muñeca. Es decir, una herramienta valiosa para el control de la salud cardiovascular entre visitas médicas. La implementación no ha sido sencilla, y la demora se atribuye a la burocracia regulatoria y, quizás, a una falta de impulso por parte de Samsung. Mientras tanto, la comunidad de usuarios ha expresado su descontento en los foros, muchos de ellos comprando los relojes con la promesa de esta característica, solo para verla bloqueada.

La cifra habla por sí sola: casi 120 millones de adultos en Estados Unidos sufren de presión arterial alta, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Ver que esta capacidad estuviera disponible en Canadá, un país vecino, solo exacerbó la frustración.

Apple llegó primero, pero samsung ofrece más

Apple llegó primero, pero samsung ofrece más

Si bien Apple se adelantó a Samsung con su propia función de detección de hipertensión en el Apple Watch, la metodología es diferente. El dispositivo de Apple realiza un monitoreo pasivo, analizando patrones de vasos sanguíneos durante 30 días para alertar sobre posibles problemas, sin proporcionar lecturas concretas. La ventaja de Samsung radica en que ofrece datos directos y cuantificables, lo que es mucho más útil para aquellos que gestionan activamente su presión arterial. La calibración con el brazalete cada 28 días es un pequeño precio a pagar por esa precisión.

Samsung también ha anunciado que está trabajando en un monitoreo pasivo de la presión arterial, que rastrearía las tendencias a lo largo del tiempo sin necesidad de mediciones manuales. Esto, de materializarse, podría ser un cambio significativo.

Pero hay un detalle que no muchos mencionan: para aprovechar esta función, los usuarios de Galaxy Watch deben estar emparejados con un teléfono Samsung Galaxy con Android 12 o superior. Una restricción que, aunque justificada por los requisitos de cumplimiento normativo, limita la accesibilidad de la función.

La llegada de esta función es, sin duda, una mejora para los usuarios de Galaxy Watch. Ahora, lo que realmente importa es que Samsung aprenda la lección: la transparencia y la comunicación con los usuarios son tan importantes como la innovación tecnológica.