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California bajo asedio: el robo de cobre paraliza a at&t

No es una exageración: en algunas zonas de California, el robo de cables de cobre se ha convertido en una crisis que amenaza la conectividad y la seguridad. AT&T, la gigante de las telecomunicaciones, está luchando contra una oleada de robos que ya ha costado más de 82 millones de dólares y ha afectado a miles de clientes.

La escalada del crimen organizado

Mientras que la obsolescencia de las redes de cobre es un problema conocido, la situación en California ha trascendido la mera decadencia tecnológica. Según Rahdeese Alcutt, investigador principal de Seguridad Global de AT&T, el robo se ha vuelto “más frecuente y a una escala mucho mayor”. No se trata de pequeños hurtos oportunistas, sino de operaciones planificadas que involucran maquinaria pesada y equipos coordinados, afectando tramos enteros de líneas de comunicación simultáneamente. La cifra es impactante: más de 10.400 incidentes desde 2025, con un promedio de 200 reportes semanales.

La región más afectada, sin duda, es el sur del estado, donde se concentran más de 7.300 robos y pérdidas que superan los 54 millones de dólares. Esto no solo genera interrupciones en el servicio para hogares y empresas, sino que también impacta a servicios esenciales como hospitales, fuerzas del orden y sistemas de emergencia.

Más allá de at&t: un problema generalizado

Más allá de at&t: un problema generalizado

El flagelo no se limita a AT&T. Ferrocarriles, sistemas de transporte, compañías eléctricas, contratistas de HVAC, e incluso alumbrado público, son blancos fáciles para estos delincuentes. Como señala Alcutt, “donde hay civilización, hay cobre para robar”. La vulnerabilidad es palpable, y la respuesta, hasta ahora, ha sido insuficiente.

AT&T ha implementado nuevas tecnologías de detección y monitoreo, así como mejoras en la seguridad física, pero la velocidad con la que operan los ladrones supera la capacidad de reparación de la compañía. Los daños a menudo permanecen sin detectar durante semanas o meses, creando un ciclo vicioso de reparación constante.

¿La solución? más allá de la tecnología

¿La solución? más allá de la tecnología

Alcutt, un nativo de California que trabaja codo con codo con las autoridades locales, enfatiza la necesidad de un cambio radical en la respuesta legal. “Lo que California necesita no es solo una mejor policía, sino también condenas mucho más severas y estrictas”. Un enfoque más duro en la disuasión podría ser la clave para frenar esta ola delictiva.

Además de una mayor vigilancia policial en zonas de alto riesgo y el ofrecimiento de recompensas (AT&T ofrece 20.000 dólares por información que conduzca al arresto y condena de los ladrones), la sustitución gradual del cobre por fibra óptica se presenta como una solución a largo plazo, aunque costosa. La fibra óptica es mucho menos atractiva para los ladrones y ofrece una mayor velocidad y fiabilidad.

Pero la responsabilidad no recae únicamente en las autoridades y las empresas. Como señala Alcutt, cada ciudadano puede contribuir denunciando cualquier actividad sospechosa. Si ves algo inusual, llama al 911 o al 1-888-871-2622 de AT&T Global Security. La colaboración ciudadana puede marcar la diferencia.

La situación es crítica. La persistencia de estos robos no solo afecta la infraestructura de comunicaciones, sino que socava la seguridad y el bienestar de las comunidades californianas. Es hora de que las autoridades y la sociedad en su conjunto tomen medidas drásticas para poner fin a este flagelo, antes de que la conectividad de California se desmorone por completo.