Instagram plus: meta te cobra por el 'like' secreto

Meta ha dado un giro inesperado a su estrategia de Instagram, confirmando la prueba de Instagram Plus, una suscripción premium con funcionalidades reservadas a los que estén dispuestos a pagar. La noticia, que ha trascendido a través de reportes de usuarios en Japón, México y Filipinas, plantea un dilema: ¿estamos dispuestos a pagar por un servicio que antes era gratuito?

La privacidad tiene un precio: ver historias sin que lo sepan

La privacidad tiene un precio: ver historias sin que lo sepan

La propuesta de Instagram Plus, según los primeros detalles, se centra en exenciones a la norma general de la red social. Por ejemplo, la posibilidad de visualizar historias sin que el creador reciba la notificación de que has accedido a su contenido. Un atractivo, especialmente para aquellos que desean espiar, disculpen, mantenerse al tanto de sus contactos sin generar interacciones.

Pero la oferta no se limita a esto. Los suscriptores podrán acceder a estadísticas más detalladas sobre sus historias (cuántas veces se han reproducido), extender la duración de sus publicaciones por 24 horas adicionales, destacar una historia semanal para aumentar su visibilidad y enviar un “Superlike” a otras historias. Además, y este es un punto clave para creadores de contenido, la capacidad de crear listas de audiencia ilimitadas para sus historias, superando las limitaciones del sistema “Amigos Cercanos”, y la posibilidad de buscar quién ha visto tus historias, abren un abanico de posibilidades para la gestión de la comunidad.

Lo curioso es que esta iniciativa llega en un contexto en el que las redes sociales se inundan de publicidad, contenido generado por influencers y, cada vez más, contenidos artificiales. La ironía es palpable: en lugar de ofrecer una experiencia de usuario mejorada, Meta parece optar por monetizar funciones que, en principio, deberían ser parte de la oferta estándar.

La suscripción, que se sitúa en torno al dólar en Filipinas y poco más de dos dólares en Japón y México, se presenta como una alternativa a servicios similares ya existentes en otras plataformas como Snapchat y X. Sin embargo, la pregunta que se impone es si este modelo de pago, que se suma al ya existente Meta Verified (con verificación y protección contra suplantación), es sostenible a largo plazo y si los usuarios están realmente dispuestos a pagar por una experiencia en Instagram que, hasta ahora, se basaba en la viralidad y la gratuidad.

Mientras tanto, la compañía no ha revelado más detalles sobre su disponibilidad global ni los precios definitivos. Pero una cosa está clara: el panorama de las redes sociales está cambiando, y la línea entre lo gratuito y lo de pago se difumina cada vez más.