T-mobile no necesita ser absorbido por su progenitor

La racha de ocho meses de debilitamiento en el mercado de acciones de T-Mobile no es un llamado de auxilio a su padre, Deutsche Telekom (DT). Al contrario, es un signo de que la empresa estadounidense necesita recuperar su espíritu competitivo.

La historia de t-mobile

T-Mobile es el resultado de la adquisición de VoiceStream Wireless por parte de DT en 2001, por valor de 56 mil millones de dólares. La empresa se rebrandizó y años después, en 2013, se fusionó con MetroPCS, siendo ahora el segundo operador más grande en los Estados Unidos.

Curiosamente, T-Mobile tiene un valor de mercado mayor que el de su progenitor y es la principal fuente de ingresos para DT. Es decir, T-Mobile es dos tercios del valor de mercado de Deutsche Telekom.

¿Por qué no una fusión total?

¿Por qué no una fusión total?

Aunque una fusión total podría dar un impulso a DT, el precio de las acciones del combinado entity probablemente se hundiría, como los inversores saldrían del barco. Además, la eficiencia operativa no mejoraría significativamente, ya que las operaciones de T-Mobile y DT son muy diferentes debido a las disparidades en los mercados y regulaciones en los que operan.

T-Mobile tampoco necesita el apoyo financiero de DT, ya que es lo suficientemente fuerte para operar como empresa independiente.

¿Qué futuro espera a t-mobile?

¿Qué futuro espera a t-mobile?

Aunque el camino ha sido desafiante últimamente, T-Mobile tiene opciones para recuperar su dinamismo. Su servicio de internet fijo por cable, su expansión rural y la automatización de la atención al cliente pueden ayudar a poner la empresa de vuelta en el camino.

Pero unirse a DT no es la respuesta. La consolidación crearía un gigante monopolístico, pero también llevaría a un servicio peor para los clientes. En lugar de eso, T-Mobile debe centrarse en su crecimiento y competitividad sin la necesidad de ser absorbido.