Kindle: la silenciosa exclusión de amazon
Más de una década de lectura digital se acaba para más de diez modelos de Kindle. Amazon se prepara para dejar obsoletos sus lectores electrónicos más antiguos, un movimiento que deja a los usuarios con una colección de dispositivos útiles, pero sin acceso a nuevas compras o descargas.
Un final sorpresa para los kindle de 2007
A partir del 20 de mayo, los Kindle e-readers y Fire de entre 2007 y 2012 –incluyendo el icónico Kindle 1st Generation, el DX, el Keyboard, el Paperwhite original y las primeras versiones de la Fire – perderán la capacidad de adquirir, descargar o incluso actualizar contenido en la Store. Un cambio drástico que, lejos de ser una medida de eficiencia, parece una estrategia de descarte.
Si bien los usuarios podrán seguir leyendo los libros que ya tienen descargados en estos dispositivos, la experiencia se verá gravemente limitada. La desregistración, tras un factory reset, sellará el destino de estos lectores, convirtiéndolos en simples dispositivos de visualización.

Un descuento para la transición, pero con costas
Amazon, consciente de la reacción, ofrecerá un 20% de descuento en nuevos modelos Kindle y un crédito de 20 dólares para las compras de ebooks hasta el 20 de junio. Una maniobra para incentivar la actualización, pero que no elimina la frustración de perder el acceso a una biblioteca personal.

Pequeños ajustes, grandes problemas
La actualización 5.19.3.0.1, lanzada recientemente, se enfocó en mejorar el soporte para PDFs transferidos por USB, una corrección minúscula que no compensa la pérdida de funcionalidad. Un recordatorio de que los problemas técnicos no son lo único que preocupa a los usuarios de Amazon.
Esta decisión no es solo una cuestión de obsolescencia tecnológica. Es una declaración, implícita, de que la innovación en Kindle ha seguido un camino diferente desde 2012. La compañía, obsesionada con el hardware más nuevo, parece olvidarse de aquellos que, con paciencia, han construido una biblioteca digital en sus dispositivos más antiguos. Un error de cálculo que podría tener consecuencias en la lealtad de sus clientes.
