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Amazon detiene comet: la ia de perplexity se enfrenta a una orden judicial

Un tribunal de San Francisco ha ordenado a Perplexity AI detener el uso de su agente de navegador Comet para realizar compras en Amazon, poniendo en tela de juicio el rápido avance de la inteligencia artificial en el comercio electrónico.

Perplexity ai, bajo investigación por compras no autorizadas en amazon

Perplexity ai, bajo investigación por compras no autorizadas en amazon

La decisión judicial, dictada el lunes, responde a una demanda presentada por Amazon en noviembre, acusando a Perplexity de fraude informático al no informar adecuadamente a los usuarios sobre cuándo Comet realizaba compras en su nombre y al negarse a detenerse a petición de la plataforma. La jueza Maxine Chesney, del Tribunal Federal de San Francisco, consideró que Perplexity accedió a cuentas protegidas por contraseña de usuarios de Amazon sin su autorización explícita.

La orden cautelar obliga a Perplexity a dejar de acceder a las secciones restringidas de Amazon, incluyendo las cuentas Prime, y a destruir los datos recopilados. La sentencia, con validez temporal, permite a Perplexity apelar durante una semana. La cifra habla por sí sola: Amazon generó 68.600 millones de dólares en ingresos por publicidad en 2023, un ecosistema que podría verse alterado por la proliferación de agentes de IA que gestionan compras y otras tareas online.

La acción legal plantea una cuestión central: ¿hasta dónde pueden llegar las IA en la gestión de nuestras compras? La adopción masiva de estas herramientas podría desestabilizar el mercado publicitario digital, donde minoristas y marcas compiten por la visibilidad en plataformas como Google y Amazon. Jeff Bezos, fundador de Amazon, ha invertido en Perplexity, una empresa valorada recientemente en 20.000 millones de dólares, con ambiciones de revolucionar la búsqueda web y otras tareas online.

La situación pone de relieve la necesidad urgente de establecer límites regulatorios para estas tecnologías emergentes. La rapidez con la que la IA está permeando nuestras vidas exige una reflexión profunda sobre sus implicaciones éticas y legales. La decisión de Amazon no es solo un asunto legal; es una advertencia sobre los riesgos de la automatización descontrolada en el comercio.