Anthropic cierra el grifo a claude: la ia se encarece tras el fiasco con el pentágono
La burbuja de gratuidad en la inteligencia artificial acaba de pincharse. Anthropic, la empresa fundada por ex-empleados de OpenAI, ha anunciado abruptamente el fin del acceso gratuito a su potente modelo de lenguaje, Claude, a través de plataformas de terceros como OpenClaw. Un movimiento que, tras la reciente polémica con el Pentágono, levanta ampollas y pone en tela de juicio la estrategia de la compañía.

El giro inesperado de boris cherny y las implicaciones para los usuarios
Boris Cherny, directivo a cargo de Claude Code, comunicó la decisión a través de una serie de mensajes en X (antes Twitter), estableciendo que a partir del 4 de abril las suscripciones a Claude ya no cubrirán herramientas de terceros. La justificación oficial: la demanda ha superado las previsiones, y la estructura de precios actual no estaba diseñada para soportar este tipo de uso intensivo. Pero la realidad es que esta medida llega apenas unas semanas después de que Peter Steinberger, el creador de OpenClaw, abandonase la plataforma y se uniese a OpenAI, el competidor directo de Anthropic, dejando a OpenClaw como un proyecto de código abierto.
Steinberger, en sus propias publicaciones en X, denunció la ironía de la situación: “Es curioso cómo coinciden las cosas: primero copian algunas funciones populares en su sistema cerrado y luego bloquean el acceso al código abierto”. Y añade un detalle crucial: tanto él como Dave Morin, miembro de la junta directiva de OpenClaw, habían estado negociando con Anthropic, pero “lo mejor que consiguieron fue retrasarlo una semana”. El descontento es palpable.
La cifra habla por sí sola: los usuarios que deseen seguir utilizando Claude a través de estas plataformas deberán abonar una suscripción adicional, aunque con un descuento. La decisión, lejos de frenar el interés en Anthropic, lo ha intensificado, generando dudas entre los inversores sobre la viabilidad a largo plazo de su modelo de negocio. ¿Se atreverá la empresa a sacrificar el crecimiento a corto plazo por la rentabilidad a largo plazo?
Pero, ¿qué significa esto para el futuro de la IA de código abierto? La medida de Anthropic podría suponer un freno a la innovación en este campo, limitando la capacidad de los desarrolladores independientes para experimentar y mejorar los modelos de lenguaje. El debate sobre la propiedad intelectual y el acceso a la Tecnología se vuelve más intenso que nunca.
Cherny, en un intento por mitigar las críticas, ha insistido en que Anthropic “son grandes defensores del código abierto” y ha revelado que incluso ha enviado solicitudes de extracción para “mejorar la eficiencia de caché de indicaciones para OpenClaw específicamente”. Una declaración que, a ojos de muchos, suena a cortina de humo.
La saga de Claude pone de manifiesto las tensiones inherentes a la industria de la IA: la búsqueda de rentabilidad choca frontalmente con el ideal del acceso abierto a la Tecnología. Después de un período de promesas y demostraciones de poder, la inteligencia artificial se enfrenta a sus límites, y la realidad económica empieza a imponerse. La era dorada de la gratuidad ha terminado.