Anthropic desbanca a openai: la ia en la mira de una fiebre de inversión

La euforia por Anthropic está sacudiendo los cimientos del mercado de capitales privados. La empresa, que hasta hace pocos meses era un competidor discreto de OpenAI, ahora lidera una carrera por hacerse con su capital, impulsada por una demanda voraz y valoraciones que rozan el billón de dólares.

El ascenso meteórico de anthropic

El ascenso meteórico de anthropic

Los analistas apuntan a una fascinación desbocada por Anthropic, alimentada por el crecimiento exponencial de su asistente de codificación, Claude. Lo que comenzó con una ronda de financiación de 380 mil millones de dólares, liderada por GIC y Coatue, hace apenas tres meses, ha desembocado en una avalancha de ofertas por parte de inversores de capital riesgo y family offices.

Las cifras son impactantes: recientemente, un accionista propuso vender sus acciones por 1,15 billones de dólares, mientras que otro fondo de inversión ofreció 1,05 billones de dólares por las acciones de Anthropic. Estos números,excesivamente altos, reflejan una fe inquebrantable en el potencial de la compañía.

Pero la historia no es tan simple. OpenAI, que en su momento alcanzó una valoración de 852.000 millones de dólares, ha experimentado una caída en la demanda, un retroceso que los expertos atribuyen al creciente atractivo de Anthropic. El mercado, en definitiva, se ha inclinado hacia la nueva estrella de la inteligencia artificial.

«Todos quieren formar parte de una oportunidad generacional en inteligencia artificial», afirma Glen Anderson, director ejecutivo de Rainmaker Securities. «Recibimos una oferta de 960 millones de dólares, un precio impensable hace tan solo unas semanas». La velocidad a la que Anthropic está captando capital es asombrosa, un fenómeno que ha dejado a la competencia en una posición de relativa debilidad.

Bradley Horowitz, socio general de Wisdom Ventures y un veterano de la industria, confiesa recibir “ofertas diarias, desde lo ridículo hasta lo sublime”, aunque reconoce que ninguna se alinea con su estrategia a largo plazo. La fiebre por Anthropic, aparentemente, supera la lógica del mercado, impulsada por el miedo a perderse algo –el FOMO, como le llaman en Silicon Valley–.

La situación es tan intensa que, según fuentes internas,