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Antojos de dulce tras comer: el truco de la comida consciente

¿Un deseo irrefrenable de chocolate justo después de la cena? No eres el único. Un nutricionista revela que la clave para controlar esos antojos podría estar en la forma en que comes.

La velocidad, enemiga de la saciedad

Pablo Ojeda, experto en nutrición, explica en un reciente vídeo de Instagram que el problema no radica en el alimento en sí, sino en la rapidez con la que lo consumimos. Comer rápido, sin masticar adecuadamente, provoca una absorción acelerada de la glucosa, seguida de una caída brusca de azúcar en sangre. Esta bajada es precisamente lo que dispara el antojo de algo dulce, ya que el cerebro interpreta esta falta de energía como una necesidad urgente.

Pero hay un detalle: la señal de saciedad llega con retraso al cerebro cuando se come rápido. Aunque hayas alcanzado la cantidad habitual, la sensación de plenitud no se activa. Esta combinación de hipoglucemia y saciedad tardía es un caldo de cultivo para el deseo de azúcar.

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