Ataques en oriente medio: el aluminio se dispara y amenaza la economía global
El mercado del aluminio está al borde del colapso. Los recientes ataques iraníes contra plantas de aluminio en el Golfo Pérsico han desatado una escalada de precios que podría tener consecuencias devastadoras para la industria manufacturera mundial, desde la producción de aviones hasta la de envases de alimentos, pasando por la fabricación de paneles solares y, crucialmente, la inteligencia artificial.
El miedo a la escasez impulsa la euforia bursátil
La confirmación de los ataques, perpetrados con drones y misiles, encendió las alarmas en la Bolsa de Metales de Londres, donde los futuros se dispararon un alarmante 6% en la primera jornada bursátil tras el anuncio. Oriente Medio, que representa alrededor del 9% de la producción mundial de aluminio, se ha convertido en un punto crítico, agravado por las restricciones de producción en otras regiones y las menguantes existencias. La situación es tan precaria que incluso antes de estos ataques directos, el cierre del Estrecho de Ormuz ya había provocado una escasez de insumos clave para las fundiciones de la región.
Emirates Global Aluminium, el principal proveedor de la zona, ha sufrido “daños significativos” en sus instalaciones de Abu Dabi, mientras que Aluminium Bahrain evalúa los daños en su propia planta. Li Xuezhi, jefe de investigación de Chaos Ternary Futures, lo resume con claridad: “Los operadores deben afrontar la realidad de importantes recortes en los suministros de Oriente Medio”.

Un efecto dominó que amenaza a la industria
La dificultad para reiniciar operaciones en una fundición de aluminio, un proceso largo y costoso, se ve agravada por las huelgas en dos de las instalaciones más grandes del mundo. El aluminio, el metal más utilizado después del acero, se enfrenta a un aumento de precios que presionará aún más a los fabricantes, que ya luchan contra la subida de los costes energéticos. Pero el verdadero peligro radica en la posible interrupción del suministro, que podría obligar a cerrar temporalmente fábricas al quedarse sin ciertos productos especializados.
La cotización del aluminio en la LME subió un 3,2%, alcanzando los 3.401 dólares la tonelada en Londres. Las acciones de las empresas del sector también se vieron beneficiadas, con Alcoa Corp. registrando un alza de hasta el 13% y Century Aluminum Co. disparándose más del 20% en Nueva York. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica justificó los ataques, acusando a las fundiciones de proveer al ejército estadounidense y afirmando que se trataba de una represalia.

Un mercado cada vez más volátil y las previsiones más oscuras
AZ Global Consulting advierte que
