Bitcoin desafía a trump y escala a máximos post-marzo
El Bitcoin ha ignorado las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, referentes a una posible intervención en el Estrecho de Ormuz, y ha alcanzado los 70.200 dólares, su precio más alto desde finales de marzo. Un repunte que, lejos de ser una anomalía, sugiere una creciente demanda en el mercado y un refugio seguro en tiempos de incertidumbre geopolítica.
La calma antes de la tormenta: ¿un activo de refugio?
Mientras las tensiones en Oriente Medio se intensifican y los precios del petróleo se disparan hasta los 110 dólares el barril, la criptomoneda original ha sorprendido a los analistas. En las últimas 24 horas, se han liquidado apuestas bajistas por valor de 273 millones de dólares, liberando una presión que había mantenido al Bitcoin cautivo entre los 65.000 y los 75.000 dólares durante semanas. Un rango estrecho que contrasta con el desplome del 45% sufrido en octubre, tras superar los 126.000 dólares.
Pero hay un detalle que resulta particularmente interesante: a pesar de la turbulencia, Bitcoin ha mantenido una relativa estabilidad en comparación con otros activos, salvo por el fuerte retroceso tras el estallido del conflicto bélico en Oriente Medio a finales de febrero. La amenaza de Trump, con sus promesas de “desatar el infierno” sobre Irán, en lugar de frenar su ascenso, parece haber actuado como catalizador.

El mercado spot y la asignación incremental: claves del repunte
Según Gracie Lin, directora ejecutiva de OKX SG, este alza se debe a una “demanda constante en el mercado spot”. No se trata, según Lin, de un movimiento impulsado por el apalancamiento, sino de una “asignación incremental”, es decir, una compra gradual y ordenada por parte de inversores que confían en el futuro a largo plazo de la criptomoneda. Richard Galvin, quien describió al Bitcoin como “débil durante el fin de semana”, ha tenido que retractarse de sus pronósticos.
La cifra habla por sí sola: el volumen de transacciones spot ha superado los 70.000 dólares, señal de un interés real y sostenido en la criptomoneda, más allá de las fluctuaciones geopolíticas.
Sin embargo, no todo es un camino de rosas. Lin advierte que la demanda podría debilitarse si Bitcoin cae por debajo del nivel de soporte entre 65.000 y 66.000 dólares. El mercado permanecerá en tensión, esperando a ver si esta vez la volatilidad geopolítica se traduce en una consolidación del Bitcoin como activo de refugio digital.