Drones con carga láser: el ejército de ee.uu. da un salto cuántico en autonomía
El ejército estadounidense se acerca a la posibilidad de recargar drones en pleno vuelo, un avance que podría transformar radicalmente la guerra moderna. Una reciente demostración, en la que las empresas KHA y PowerLight Technologies lograron transferir energía láser a un dron K1000ULE en vuelo, ha abierto una puerta a misiones mucho más largas y autónomas.
Un rayo de esperanza para la operación militar
Históricamente, la autonomía de estas aeronaves se ha visto condicionada por la necesidad de regresar a la base para recargar combustible o baterías, lo que inevitablemente interrumpía las operaciones. Ahora, la carga láser ofrece la posibilidad de extender significativamente la misión del dron, permitiendo una vigilancia continua y una respuesta más rápida ante amenazas. La Base Aérea de Shaw, en Carolina del Sur, fue el escenario de esta prueba, donde se transmitió casi un kilovatio de potencia al dron a una altura de 1.524 metros, manteniendo sus capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) y de comunicaciones en tiempo real.
“Hoy lo mejor que hay para atacar un dron es otro dron, un enjambre”, afirma José Fernández (Zelenza), lo que subraya el potencial de esta Tecnología para crear sistemas de defensa y ataque altamente flexibles. La capacidad del dron K1000ULE de mantener una conexión láser continua a pesar de los cambios en la posición y las condiciones ambientales es, sin duda, un hito.
RuthAnne Darling, de la Dirección de Innovación del Fondo para la Mejora de las Capacidades de Energía Operacional (OECIF) del Departamento de Guerra, destaca que “esperamos que la transmisión de energía láser de alta potencia continúe avanzando y sirva como trampolín hacia lo que eventualmente se convertirá en la Golden Dome”. El Ejército ya está utilizando una IA probada en Ucrania para detectar minas terrestres en tiempo real con drones, una demostración de la convergencia de tecnologías que transformará el campo de batalla.
La adjudicación reciente de un contrato por valor de 270 millones de dólares al dron K1000ULE para misiones en Oriente Medio confirma el interés creciente de las fuerzas armadas estadounidenses en esta Tecnología. Con una huella logística extremadamente baja, una arquitectura totalmente modular y abierta, y la capacidad de transportar múltiples cargas útiles y sensores, el K1000ULE se posiciona como el dron de mayor autonomía en su clase a nivel mundial. Su inteligencia artificial permite detectar amenazas con antelación, mantener las operaciones en entornos conflictivos y actuar antes de que los adversarios tomen la ventaja. La integración del sistema autónomo integral de PowerLight, con su transmisor móvil, receptor modular y software de control, asegura una gestión precisa y segura del enlace de energía.

Alternativas en el horizonte: la recarga por microondas
Pero la carga inalámbrica
láser no es el único sistema que podría llegar a las fuerzas armadas. China ha demostrado con éxito la recarga de drones en pleno vuelo utilizando energía de microondas, un enfoque que, pese a su eficiencia limitada (solo entre un 3% y un 5%), representa una alternativa viable y una apuesta por la investigación futura. La capacidad de mantener el haz de energía enfocado incluso con plataformas en movimiento y condiciones ambientales cambiantes es un logro significativo.La carrera por la autonomía de los drones está lejos de terminar. Y es que la innovación no tiene límites, ni siquiera en el campo de la guerra.
