Github copilot: fin del buffet de código y nueva era de créditos
El sueño de programadores con la IA como copiloto se acaba de desinflar. Microsoft ha anunciado un cambio radical en el modelo de precios de GitHub Copilot, poniendo fin a las suscripciones ilimitadas y obligando a los usuarios a pagar por cada interacción con sus potentes modelos de lenguaje.
Un cambio de filosofía para la sostenibilidad
El 1 de junio de 2026, la ecuación cambia por completo. Ya no se trata de probar la herramienta al máximo, lanzando peticiones sin restricciones. Cada consulta, cada sugerencia, cada revisión de código ahora tendrá un coste. Microsoft justifica esta decisión con la necesidad de asegurar la sostenibilidad del servicio, un eco directo del drama que vive OpenAI con ChatGPT.
Este cambio recuerda inquietantemente a la estrategia de OpenAI, forzando a plataformas como Linux a redefinir sus estrategias de desarrollo ante el aumento de usuarios que recurren a la IA para identificar vulnerabilidades. El desafío para el sector se agudiza: más novatos utilizan herramientas de IA para encontrar fallos, lo que genera un incremento del trabajo para los profesionales. La compañía se centra en la introducción de los ‘GitHub AI Credits’, la nueva moneda de cambio para acceder a las funcionalidades premium de Copilot.

Créditos y un modelo de consumo asimétrico
Los planes Pro de 10 y 39 dólares mensuales se mantendrán, pero se convertirán automáticamente en saldo de créditos. Cada token utilizado se descontará de este balance, lo que podría llevar a usuarios intensivos – aquellos que conversan mucho con el chat o solicitan revisiones exhaustivas – a quedarse sin fondos a mediados de mes. Sin embargo, Microsoft asegura que el autocompletado básico, la funcionalidad fundamental de la herramienta, seguirá siendo gratuito e ilimitado. Una concesión estratégica, sin duda para mantener la base de usuarios.
La estrategia de Microsoft se complica aún más con el lanzamiento de agentes autónomos que operan directamente sobre el código del usuario. Las funciones avanzadas, como las conversaciones con la IA y las revisiones automáticas, se verán afectadas por este sistema de créditos. Para las empresas, la situación es ligeramente diferente: se implementa un ‘pool de créditos’ acumulable y compartible entre equipos, evitando el despilfarro de recursos. Si un programador no utiliza la IA, sus créditos sobrantes pueden ser aprovechados por sus compañeros.
Microsoft ha anticipado la llegada de una versión de prueba de la nueva facturación en mayo, permitiendo a los usuarios simular el impacto del cambio en su flujo de trabajo. Este simulacro es crucial para que los desarrolladores puedan ajustar sus hábitos y evitar sorpresas desagradables. Un paso necesario, pero que genera incertidumbre.
Greg Kroah-Hartman, segundo al mando del kernel de Linux, ha optado por una solución local: “Verifiquen que no se lo esté inventando todo”. El cambio de Microsoft, conocido como el “mazazo de Redmond”, no solo afecta a las funcionalidades avanzadas, sino también a la experiencia general de desarrollo. La compañía se muestra optimista, pero la adopción de este nuevo modelo de precios requerirá tiempo y adaptación por parte de la comunidad.”n
