Hallazgo arqueológico asombra: descubren carta de rey nubio perdido hace 400 años
La arqueología ha dado un giro inesperado a la historia. Tras décadas de considerarse mito, la existencia del rey nubio Qashqash, figura presente en textos religiosos y relatos hagiográficos, ha sido corroborada por un descubrimiento arqueológico en la antigua ciudad de Viejo Dongola, Sudán. Un documento de 400 años, una orden administrativa firmada por el monarca, ofrece la primera evidencia tangible de su existencia.

Un nombre que salía de los libros
Qashqash, rey de Nubia, era una figura recurrente en la literatura medieval, pero su existencia física siempre había sido objeto de debate. Aparecía principalmente en textos religiosos, como un símbolo de legitimidad y poder, pero la falta de pruebas concretas lo relegaba al terreno de la leyenda. Los historiadores habían luchado por separar el mito de la realidad, pero la evidencia se mantenía esquiva.
El hallazgo, publicado en la revista Azania: Archaeological Research in Africa, consiste en una hoja de papel de 10 x 9 centímetros, datada entre los siglos XVI y XVII. La orden administrativa, escrita por un escriba llamado Hamad y firmada por Qashqash, registra un intercambio comercial: 'tres unidades de tela a cambio de una oveja con sus crías'. Aunque aparentemente banal, este documento representa un avance significativo en la comprensión de la historia de Nubia.
La gestión de este trueque, aparentemente rutinaria, demuestra la implicación del rey en el orden económico y social de su reino. La firma de Qashqash no era solo un acto formal, sino una garantía de legitimidad y un sello de aprobación.
Este descubrimiento no solo confirma la existencia de Qashqash, sino que también proporciona una ventana a la administración y la economía de la región durante un período crucial de la historia africana. La carta, un registro de una transacción comercial, es el único documento de identidad conocido de este monarca, revelando un poder que trascendía lo religioso para ejercerse en la esfera terrenal. La firma del rey nubio, antes considerada una mera leyenda, ahora se presenta como un acto legal y un símbolo de poder.
El Museo Británico ya había revelado hace unos años una tablilla de 4.000 años con la inscripción “Morirá un rey”. Ahora, la arqueología ha respondido: este rey existió, y su nombre es Qashqash.