Indra impulsa la soberanía española con un obús de última generación

La industria de defensa española da un salto estratégico: Indra, en colaboración con la surcoreana Hanwha, se prepara para fabricar en España un obús avanzado basado en el probado K9, pero con un diseño nacional. La inversión de 130 millones de euros no solo moderniza el arsenal del Ejército de Tierra, sino que también revitaliza la capacidad productiva del país en un sector crucial.

La barcaza, un pilar en gijón

La planta de “El Tallerón” en Gijón, adquirida recientemente por Indra a Duro Felguera, se convertirá en el corazón de la producción. Allí se fabricará la barcaza, el componente principal del obús. La integración de los sistemas de armas y la finalización del vehículo se llevarán a cabo en una nueva planta que Indra aún no ha revelado, pero que espera tener operativa para 2027. Frank Torres, CPO de Indra Group, ha confirmado esta división del trabajo, subrayando el compromiso con la producción nacional.

Pero hay un detalle que merece atención: la elección del K9 no es un mero capricho. Se trata de una plataforma de artillería sobre cadenas ampliamente probada, en servicio en una decena de países y con líneas de producción activas. La madurez y fiabilidad del K9, combinada con el diseño y la integración nacional, asegura un sistema robusto y adaptable a las necesidades específicas de las Fuerzas Armadas españolas.

Un contrato multimillonario y miles de empleos

Un contrato multimillonario y miles de empleos

El contrato, valorado en 4.554 millones de euros, se ha adjudicado a Indra en colaboración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) y Hanwha Group. La cifra habla por sí sola: se espera la creación de 500 empleos directos y más de 1.500 indirectos, inyectando vitalidad a la economía española. La previsión de producción es ambiciosa, con una capacidad máxima de seis unidades al mes una vez que las instalaciones alcancen su plena capacidad.

La transferencia completa de Tecnología, como ha resaltado Escribano, asegura la soberanía real del sistema. No se trata solo de fabricar un obús en España, sino de tener el control total del diseño, la fabricación, el mantenimiento y la futura evolución del sistema. La apuesta por la nacionalización del K9, según el presidente de Indra, representa una decisión estratégica para reforzar la independencia tecnológica y la capacidad de respuesta ante desafíos futuros. En definitiva, un proyecto que redefine el papel de España en el panorama de la defensa europea.

La ambición de Indra no se limita a la producción actual. La autonomía tecnológica que se está construyendo ahora sentará las bases para futuras innovaciones y adaptaciones, asegurando que el Ejército español cuente con un sistema de artillería de vanguardia, diseñado y fabricado en España, para las próximas décadas. Un legado que va más allá del contrato en sí.