La dgt desvela la p-35: un nuevo peligro en las autovías que podría gastarte una multa

Una señal triangular, poco común y ahora omnipresente en los accesos a autovías y autopistas, ha desatado el pánico entre los conductores. La P-35, bautizada como ‘señal de trenzado’ por la Dirección General de Tráfico (DGT), no es una advertencia más, sino una llamada a la máxima precaución.

El engaño del crossover peligroso

El engaño del crossover peligroso

Visualmente, la P-35 se distingue por dos líneas curvas entrelazadas dentro del clásico triángulo rojo. Esta imagen, lejos de ser un simple aviso, representa una situación de riesgo: la intersección forzosa entre carriles de entrada y salida de la vía, donde la maniobra de cambio de carril se convierte en un juego de azar con consecuencias potencialmente graves.

La DGT, conscientes de la confusión generalizada, ha intensificado su presencia en estos puntos críticos, tradicionalmente escenario de incidentes debido a la densidad del tráfico y la multiplicidad de cambios de carril. No se trata de introducir una nueva normativa, sino de reforzar una realidad: la circulación se vuelve más compleja y requiere una vigilancia constante.

Hacienda ya ha confirmado que las sanciones por ignorar este aviso podrían ser significativas. No se castigará por pasar junto a la señal, sino por la imprudencia de no anticipar los movimientos de otros vehículos en un entorno donde el margen de reacción es mínimo. Un exceso de velocidad, un cambio de carril brusco o cualquier maniobra que ponga en peligro la seguridad vial podrían acarrear una multa considerable.

Pero, ¿qué significa realmente esta señal? La P-35 es un reflejo de la evolución de la señalización vial, adaptada a las nuevas necesidades de la carretera. Los accesos urbanos y los enlaces de autovías actuales soportan un volumen de tráfico y una complejidad de movimientos que antes eran impensables. La DGT, con esta señal, busca facilitar el flujo y evitar, en la medida de lo posible, los conflictos entre conductores.

Aunque la implantación es relativamente reciente, la DGT está trabajando para aumentar la visibilidad de la P-35 en las zonas más conflictivas. La señal no es un castigo, sino una herramienta para fomentar una conducción más segura y responsable. Y si la estadística es un buen indicador, la cifra de multas podría ser alarmante para aquellos conductores que no se adapten a esta nueva realidad.