Las pantallas se convierten en una amenaza para los niños
Australia y Reino Unido han sido pioneros en prohibir las redes sociales a menores de 16 años. La preocupación es justificada: la pantalla se ha convertido en una de las mayores amenazas para el desarrollo cognitivo de los jóvenes.

El abuso de teléfonos y ia tiene consecuencias inesperadas
Una persona promedio desbloquea su móvil entre 50 y 200 veces al día y pasa entre 2 y 10 horas frente a la pantalla. Esto es aún más alarmante entre los menores, especialmente si no tienen restricciones de uso.
Un estudio publicado en Frontiers in Psychology analizó el comportamiento de adolescentes y los que los cuidan. Los efectos del abuso de pantallas eran impensables apenas unos años atrás.
“Hace unos diez años empecé a observar algunos comportamientos preocupantes en el uso de dispositivos por parte de los cuidadores”, explica Don Grant, del Centro de Investigación e Innovación de Newport Healthcare.
El autor del estudio ha enumerado una larga lista de problemas. El uso excesivo de teléfonos no solo afecta el desarrollo cognitivo, también las relaciones sociales de los jóvenes.
Se está dando un caso curioso: los adultos también empiezan a abusar de las pantallas y algunos menores compiten con los teléfonos de los padres por atención.
Los jóvenes pueden desarrollar problemas de autovalidación, dificultad para establecer relaciones sociales o buscar el aislamiento para evitar el daño emocional generado por interacciones fallidas.
“Mi colega de profesión, que es una madre fantástica, vino a verme hace varios años y me contó que su hija le había preguntado si quería más a su móvil que a ella. Mi brillante colega se quedó sin palabras y se sintió destrozada”, comenta Grant.
