Messi, el deportista multimillonario: de servilleta a imperio
Lionel Messi ha trascendido la esfera deportiva para convertirse en un gigante financiero. La historia de su ascenso, desde un contrato garabateado en una servilleta hasta superar la barrera del billón de dólares, es un relato de ambición, talento y una gestión empresarial cada vez más sofisticada que lo sitúa a la par que Cristiano Ronaldo en la cima del mundo del deporte.
El origen humilde: una apuesta en una servilleta
Hace más de dos décadas, cuando Messi era un adolescente con un futuro incierto, el F.C. Barcelona vio en él un potencial deslumbrante. Newell's Old Boys, su club natal, había declinado asumir los costos del tratamiento hormonal que necesitaba el joven futbolista, considerándolo una inversión demasiado arriesgada. El Barcelona, en cambio, apostó fuerte, formalizando una promesa en un documento tan peculiar como memorable: una servilleta. Esa apuesta, hoy, se traduce en una fortuna que supera el billón de dólares, una cifra que habla por sí sola.

Más allá del campo: la construcción de un imperio
Si bien sus ingresos como futbolista han sido astronómicos –más de 700 millones de dólares desde 2007, según Bloomberg–, la verdadera clave de su riqueza reside en su diversificación empresarial. La figura de su padre, Jorge Messi, ha sido fundamental en la gestión de sus inversiones, pero en los últimos años, el propio Lionel ha tomado un papel más activo, consolidando una estrategia que va más allá del sueldo millonario del Inter Miami.
La reciente adquisición de una participación en El Club de la Milanesa, la cadena argentina de restaurantes, o la salida a bolsa de Edificio Rostower Socimi, un REIT con hoteles y propiedades comerciales, son solo algunos ejemplos de su ambición. Y no olvidemos su incursión en el mundo de las bebidas deportivas con Más+ by Messi, ni su creciente interés en la propiedad de clubes de fútbol, como Cornellà y Deportivo LSM, sumado a Los Leones en Rosario. La estrategia es clara: construir un legado que trascienda su carrera futbolística.

El contraste con ronaldo: un camino paralelo
Mientras que Cristiano Ronaldo se convirtió en el primer multimillonario del deporte al fichar por el Al-Nassr FC, Messi ha seguido un camino más pausado, pero igualmente exitoso. La personalidad de Ronaldo siempre ha sido un imán para los anunciantes, pero la gestión empresarial de Messi, bajo la tutela de su padre y Alfonso Nebot Armisen, ha florecido en los últimos años. La decisión de rechazar un contrato millonario en Arabia Saudí, a pesar de la tentación económica, es un reflejo de sus prioridades: un proyecto deportivo y personal que le permita seguir creciendo, tanto dentro como fuera del campo.
El fichaje por el Inter Miami, con la peculiar opción de participación accionaria, y el posible acuerdo con Apple para compartir ingresos de las suscripciones a MLS Season Pass, son prueba de ello. La demanda del servicio de streaming se duplicó tras su llegada, según Jorge Mas, propietario del Inter Miami, demostrando el poder de atracción de Messi, incluso en un mercado como el estadounidense.
La cifra es contundente: el valor del Inter Miami se ha incrementado en más de un 20% en el último año, alcanzando los 1.450 millones de dólares, convirtiéndose en el equipo de fútbol más valioso de Estados Unidos.
Messi ha demostrado que el talento deportivo, combinado con una visión empresarial estratégica, puede generar una riqueza que trasciende las fronteras del campo de juego. Su historia es una lección de perseverancia, ambición y la capacidad de convertir una apuesta en una servilleta en un imperio financiero.
