Meta, a toda máquina hacia la ia: el mercado cuestiona su vertiginosa inversión
El gigante de las redes sociales, Meta, ha desatado una tormenta en Wall Street al anunciar un aumento drástico en sus inversiones en inteligencia artificial, un movimiento que, por el momento, no ha encontrado eco en el mercado.
Una apuesta audaz con un precio elevado
Tras presentar sus resultados del primer trimestre, la compañía, liderada por Mark Zuckerberg, reveló una proyección de gastos de capital entre 125.000 y 145.000 millones de dólares para el año en curso –una cifra que supera con creces las expectativas de los analistas y representa un incremento del 7,4% respecto a lo previsto inicialmente.
Según la directora financiera, Susan Li, esta escalada de gastos se debe a “precios más elevados de los componentes” y a los crecientes costes asociados a los centros de datos, factores exacerbados por la actual escasez de chips de memoria.
Meta, no obstante, se defiende argumentando que está construyendo un futuro impulsado por la IA, y ha firmado acuerdos multimillonarios con Nvidia, Advanced Micro Devices y Broadcom para asegurar el suministro de hardware necesario –incluyendo la construcción de centros de datos masivos.

Recortes para financiar la ambición
Pero esta voraz inversión en IA se materializa en recortes drásticos. La compañía ha implementado medidas de reducción de costes, incluyendo la suspensión de 6.000 puestos vacantes y la renuencia a cubrir nuevas contrataciones, como ya había comunicado internamente a sus empleados.
Estos despidos, que se estima que ahorrarán a la empresa 3.000 millones de dólares anuales, se suman a otros recortes anteriores, afectando a la división de hardware, Reality Labs, entre otros equipos. Analistas como Mark Mahaney de Evercore ISI apuntan a que el sector apenas está comprendiendo el potencial de los agentes de IA, y que la inversión necesaria para respaldarlos es considerable.

Beneficios sólidos, pero no suficientes
A pesar de la estrategia de inversión agresiva, Meta ha reportado beneficios netos de 26.773 millones de dólares, un 61% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsados por la publicidad en sus redes sociales. Los ingresos se situaron en 56.310 millones de dólares, superando las previsiones. Sin embargo, este éxito no compensa la inquietud del mercado, que ha reaccionado con una caída del 6% en las acciones tras el anuncio.
La situación se complica aún más con la decisión de Bruselas de acusar a Meta de no proteger adecuadamente a los menores de edad en Facebook e Instagram, lo que implica una violación de las normas europeas. Paralelamente, China ha bloqueado la adquisición de la startup de IA Manus, un revés que pone en tela de juicio la estrategia global de la compañía.
Un cierre contundente
La apuesta de Meta por la inteligencia artificial, lejos de ser un camino ineludible, se enfrenta a la dura realidad del mercado. Y, por ahora, ese mercado le está enviando un mensaje claro: la inversión, por ambiciosa que sea, debe ir acompañada de resultados tangibles. El futuro de Meta, y de la propia IA, está en juego.
