Meta: ¿del cielo al infierno en cuestión de meses?
El brillo inicial de 2024 se ha desvanecido para Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram. Lo que prometía ser el mejor año para la acción tecnológica se ha convertido en una sangría que ha borrado miles de millones de dólares de su capitalización bursátil, dejando a los inversores preguntándose si la compañía está al borde de un destino similar al de la industria tabacalera.
El desplome ante la sombra de las demandas y la ia
El último golpe, una caída del 11% la semana pasada, ha hundido las acciones de Meta en un 17% este mes, su peor desempeño desde octubre de 2022. Aquel desplome, provocado por unas perspectivas de ingresos decepcionantes y las súplicas de Mark Zuckerberg por paciencia con el gasto en el metaverso, parece una nimiedad comparado con la tormenta actual. La compañía, que ha abandonado su obsesión inicial por el metaverso para centrarse en la inteligencia artificial, ahora se enfrenta a una creciente desconfianza sobre el coste desorbitado de esta nueva apuesta.
Pero la preocupación por el gasto no es el único factor. Un jurado en Nuevo México ha dictaminado que Meta engañó a adolescentes con respecto a la seguridad de sus redes sociales y, sumado a la reciente declaración de culpabilidad en un juicio relacionado con la adicción a las redes sociales, el riesgo legal para la empresa se ha incrementado exponencialmente. La capitalización bursátil se ha desplomado en 280.000 millones de dólares solo en marzo.
La pregunta que resuena en Wall Street es si Meta está repitiendo el patrón de las grandes tabacaleras, cuyos beneficios se vieron erosionados por regulaciones más estrictas. “No lo veo necesariamente igual que el tabaco, pero cosas más extrañas han sucedido”, reconoce Tim Ghriskey, estratega sénior de Ingalls & Snyder. Ghriskey, que inició su carrera analizando el sector tabaquero, advierte que la única forma de eliminar el impacto negativo de las redes sociales podría ser su cierre, una medida que, obviamente, devastaría a la empresa.

Flujo de caja en rojo: ¿una inversión inviable?
Mark Mahaney, analista de Evercore ISI, se plantea directamente la pregunta que asedia a los inversores: ¿Es este el momento de Meta como el de las grandes tabacaleras? ¿Es Meta una inversión inviable hoy en día?
El flujo de caja libre de Meta, que se espera que se reduzca en un alarmante 83% este año, pasando de 46.000 millones de dólares a menos de 8.000 millones, ofrece una explicación contundente al escepticismo del mercado. Paralelamente, la inversión de capital de la compañía se disparará un 77%, alcanzando los 123.500 millones de dólares este año y superando los 140.000 millones en 2027. En medio de esta vorágine de gastos, Meta está recortando puestos de trabajo.
Con otros casos relacionados con redes sociales programados para juicio en California, los problemas legales parecen destinados a prolongarse, afectando negativamente al valor de las acciones. Una intervención de la Corte Suprema podría ofrecer una solución, pero la incertidumbre es palpable.

Meta vs. alphabet: una exposición al riesgo diferente
Si bien Alphabet, con YouTube como su principal activo, parece estar mejor protegida, Meta se encuentra mucho más expuesta, ya que casi todos sus ingresos provienen de la publicidad. A pesar de esto, Wall Street mantiene una visión sorprendentemente positiva sobre la acción. De los 80 analistas que la cubren, 72 recomiendan comprarla, y el precio objetivo promedio sugiere un alza del 61% en los próximos 12 meses.
Phil DeAngelo, director gerente de Focused Wealth Management, propietario de acciones de Meta, argumenta que este precio relativamente bajo compensa los problemas actuales. “Las sanciones han sido leves hasta ahora y se pueden implementar nuevas medidas para mitigar los riesgos derivados de las demandas, por lo que no lo veo como una amenaza constante”, afirma. “Meta se ha vuelto sumamente atractiva, y la aceleración de los ingresos demuestra que, si bien el nivel de gasto es enorme, sabe cómo rentabilizar las inversiones.”
Mientras tanto, las acciones de BYD, fabricante de vehículos eléctricos, también han sufrido un duro revés tras no alcanzar las previsiones de ganancias y las advertencias del presidente Wang Chuanfu sobre las dificultades que se avecinan para la industria china. La caída anual de beneficios de BYD, la primera en cuatro años, refleja un panorama económico global incierto.