Meta se afianza en el gas natural para alimentar su ia, desafiando la transición verde
En una jugada que levanta ampollas en el debate sobre la sostenibilidad, Meta invertirá miles de millones en la construcción de siete nuevas plantas de gas natural en Luisiana, alimentando así su gigantesco centro de datos Hyperion, el más grande que la compañía ha construido hasta la fecha. La apuesta, lejos de aliviar la creciente presión sobre las empresas tecnológicas por su impacto energético, consolida su dependencia de los combustibles fósiles en un momento crítico para el desarrollo de la inteligencia artificial.

Un acuerdo multimillonario con entergy corp.
El acuerdo con Entergy Corp. implica la financiación y construcción de estas plantas, que inyectarán 5,2 gigavatios de electricidad a Hyperion. Pero la operación va más allá: Meta también se encargará de construir 240 millas de líneas de transmisión para conectar el sur y el norte de Luisiana y Arkansas, además de sistemas de almacenamiento de energía en baterías e incluso mejoras en la capacidad de centrales nucleares. Una infraestructura titánica, cuyo coste exacto la compañía se ha negado a revelar.
Lo que nadie cuenta es la magnitud de la demanda energética que está generando el auge de la IA. El CEO de BlackRock, Larry Fink, ha advertido recientemente que esta Tecnología podría acentuar la desigualdad económica, y la construcción de centros de datos como Hyperion amenaza con disparar los precios de la energía para los consumidores. En este contexto, las exigencias del expresidente Donald Trump a las grandes tecnológicas para que asuman el coste íntegro de su suministro eléctrico adquieren un nuevo significado.
Entergy, por su parte, destaca que el acuerdo con Meta