Meta se repliega: 15.800 despidos en la carrera por la ia
La apuesta de Meta por la inteligencia artificial entra en una fase de ajuste drástico. La compañía planea despedir a 15.800 empleados, un 20% de su plantilla, en un movimiento que pone en tela de juicio la magnitud de su inversión en esta Tecnología.

Meta ajusta su estrategia tras una inversión masiva en ia
La noticia, filtrada por fuentes cercanas a la compañía y recogida por Bloomberg y The Verge, revela que los despidos afectarán principalmente a áreas no directamente relacionadas con la IA, como marketing y software. Esta reestructuración se produce tras años de desembolsos millonarios en centros de datos, contratación de expertos y adquisiciones estratégicas.
El golpe de timón hacia la IA es tan significativo que Meta está reconfigurando internamente sus divisiones. Reality Labs, responsable de los proyectos de realidad aumentada y virtual, se espera que sufra recortes considerables. Esta división, que ha absorbido miles de millones de dólares sin generar los resultados esperados, ha sido objeto de críticas internas y externas.
Este no es el primer ajuste de Meta. A finales de 2022, la empresa ya despidió a 22.000 empleados. Los despidos actuales se suman a la venta de divisiones y a una revisión general de la eficiencia operativa.
El portavoz de Meta, Andy Stone, calificó las informaciones como “especulativas”. Sin embargo, la magnitud de los despidos y la dirección estratégica de la compañía sugieren una apuesta decidida por la IA, incluso a costa de recortar en otras áreas. La empresa se sitúa ahora en la segunda posición en el mercado de IA, distanciándose de líderes como OpenAI, Google y Microsoft. La inversión en infraestructura y talento es considerable, pero la rentabilidad a corto plazo sigue siendo incierta.
La cifra habla por sí sola: 15.800 empleos en riesgo. Mientras Meta busca consolidarse como un actor relevante en la inteligencia artificial, la pregunta que queda en el aire es si esta jugada será suficiente para recuperar el tiempo perdido. La empresa ha invertido más de lo que costó construir el ferrocarril en esta apuesta, y el resultado aún no está escrito.