Mounjaro destrona a keytruda: lilly desbanca a merck como el fármaco más rentable del planeta

La batalla por la cima del mercado farmacéutico ha terminado. Mounjaro, el innovador fármaco de Eli Lilly para la diabetes y la obesidad, ha superado a Keytruda, la terapia contra el cáncer de Merck & Co., como el medicamento más vendido a nivel mundial. Un giro inesperado que reconfigura las dinámicas de un sector acostumbrado a la hegemonía.

El ascenso meteórico de la tirzepatida

En el primer trimestre de 2026, Mounjaro generó una cifra asombrosa: 8.700 millones de dólares para Lilly, dejando atrás a Keytruda, que apenas alcanzó los 7.900 millones. Pero la historia no termina ahí. Cuando se consideran conjuntamente Mounjaro y Zepbound, su equivalente para la pérdida de peso, la cifra asciende a un impresionante 36.500 millones de dólares en 2025, superando con creces los 31.600 millones de dólares de Keytruda en el mismo período.

“Tiene sentido que estemos pasando de un King Keytruda a un King Tirzepatide,” afirma Evan Seigerman, director gerente de BMO Capital Markets Corp. “No me sorprende.” La eficacia y la relativa asequibilidad de ambos medicamentos, gracias al principio activo común, tirzepatida, parecen haber conquistado al mercado.

Un nuevo paradigma: obesidad vs. cáncer

Un nuevo paradigma: obesidad vs. cáncer

El analista destaca una diferencia crucial: el negocio de los fármacos contra el cáncer se rige por una lógica distinta al del tratamiento de la obesidad y la diabetes. Keytruda, al ser un fármaco revolucionario en su momento –prolongando la vida de pacientes con enfermedades terminales– se fijó un precio acorde. La tirzepatida, por su parte, ofrece una alternativa de bajo coste para millones de personas que luchan contra la obesidad, una condición que, aunque no fatal, limita significativamente la esperanza de vida. Es una apuesta diferente, una estrategia basada en la prevención y la gestión de riesgos, no en la curación definitiva.

Durante años, los expertos habían vaticinado el dominio de Lilly, a pesar de su llegada tardía al mercado, tras los éxitos de Ozempic y Wegovy de Novo Nordisk. Sin embargo, la competencia y la presión regulatoria han obligado a Lilly a ser ágil y a perfeccionar su estrategia. La aparición de genéricos y la campaña de asequibilidad impulsada por la administración Trump han complicado el panorama, obligando a la compañía a adaptarse.

Merck, por su parte, se enfrenta a un desafío importante: la inminente expiración de la patente de Keytruda en 2028. La compañía está reforzando su cartera de productos, pero la obesidad no parece ser su prioridad estratégica en este momento. La inversión se centra en otras áreas donde la empresa puede mantener su liderazgo.

La consolidación del dominio de Lilly subraya la creciente importancia de los tratamientos para la obesidad y la diabetes, un mercado en auge impulsado por la epidemia global de sobrepeso y resistencia a la insulina. Y, con la tirzepatida a la cabeza, la batalla por la salud y el bienestar del planeta acaba de tomar un nuevo rumbo.