Newell apunta a 2027: steamos desafía al dominio de windows
Gabe Newell, el arquitecto silencioso del éxito de Valve y Steam, ha fijado un plazo ambicioso: 2027. Un horizonte temporal que podría redefinir el futuro del gaming, desafiando la hegemonía de Windows 11.

La guerra por el escritorio gaming se intensifica
Tras décadas obsesionado con la migración de los juegos de Steam a una plataforma propia, Newell ha confirmado que Valve se encuentra en una carrera contrarreloj para lograrlo. Los últimos drivers de SteamOS, combinados con declaraciones de ingenieros clave, apuntan a una fecha concreta: el año 2027. Esta estrategia, lejos de ser una simple curiosidad, es el resultado de una profunda desconfianza en la fiabilidad y el rendimiento de Windows, un sistema operativo que, según Newell, ha sido un lastre para la industria.
La apuesta de Valve se centra en SteamOS, un sistema operativo gaming basado en Arch Linux y que utiliza una capa de compatibilidad, Proton, para ejecutar aplicaciones de Windows en Linux. Un enfoque ingenioso que ha demostrado su eficacia con el reciente Steam Deck y la Steam Machine, aunque estos últimos, por el momento, carecen del poder bruto que los PCs tradicionales ofrecen.
Pero la batalla no es solo tecnológica. Valve ya ha establecido alianzas estratégicas con gigantes de la industria como AMD, Intel y Nvidia, buscando optimizar SteamOS para un abanico de hardware. La próxima Steam Machine, que se lanzará la semana que viene, es el primer paso, una consola con alma de PC destinada a romper con el paradigma del gaming en el salón. Aunque su precio inicial sea elevado – “Si decimos que no, no nos vuelven a coger las llamadas”, soltó una fuente interna – representa una declaración de intenciones. La bandera ya está clavada en el suelo.
La historia es curiosa. Antes de fundar Valve, Newell trabajó en Microsoft, donde fue uno de los responsables de crear Doom 95, el título que demostró la viabilidad de Windows 95 como plataforma para videojuegos, compitiendo directamente con MS-DOS. La semilla de la duda ya estaba plantada. Y ahora, la ha recogido para sembrar SteamOS.
Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos. La integración de los drivers de AMD en SteamOS ha resultado relativamente sencilla, gracias a su código abierto. Pero Nvidia, con sus tecnologías propietarias, presenta un desafío considerable. Pierre-Loup Griffais, ingeniero de Valve, asegura que la compañía está colaborando estrechamente con Jensen Huang y su equipo para finalizar la integración en 2027. No obstante, Valve ya afirma que SteamOS 3.8.10 funciona correctamente en cualquier PC.
La ironía reside en que Newell, sin saberlo, contribuyó a la compatibilidad de Windows con los videojuegos. Antes de Valve, Windows era un sistema operativo propenso a bugs y con un rendimiento deficiente en juegos. Su trabajo en Microsoft fue fundamental para cambiar esa percepción. Ahora, Valve busca revertir esa tendencia, ofreciendo una alternativa estable, eficiente y, sobre todo, libre de las limitaciones de Windows.
La apuesta de Valve podría tener consecuencias significativas para Microsoft. Si SteamOS logra alcanzar el 100% de compatibilidad con el hardware de PC, la compañía de Redmond podría perder uno de sus monopolios más rentables: el control del mercado del gaming en el escritorio. Y la batalla, como bien saben en Microsoft, no se libra solo con drivers; se libra por la preferencia del usuario.
