Nvidia recurre al pasado: la rtx 3060 resurge para frenar la escasez de memoria

El mercado de tarjetas gráficas se encuentra en una vorágine. La demanda de memoria GDDR7, impulsada por el auge de la inteligencia artificial, ha provocado una crisis de suministro que afecta directamente a la capacidad de Nvidia para satisfacer la creciente demanda de sus modelos RTX 50. Pero la compañía, lejos de esperar a la producción de chips de última generación, ha apostado por una estrategia audaz: relanzar la RTX 3060.

Un movimiento inesperado con raíces en la producción de samsung

Un movimiento inesperado con raíces en la producción de samsung

La decisión, lejos de ser una casualidad, responde a una realidad pragmática. Nvidia, consciente de la escasez de GDDR7, prioriza la producción de chips fabricados con el proceso de 8 nanómetros de Samsung, un nodo de producción que lleva años en funcionamiento y que presenta una menor dependencia de los recursos industriales comparados con el proceso de 4 nanómetros de TSMC utilizado en las series RTX 40 y RTX 50. Esta opción, además, permite evitar posibles cuellos de botella en la producción de las gamas superiores, maximizando los márgenes de beneficio.

El plan, inicialmente, incluía el desarrollo de una RTX 5050 con 9 GB de GDDR7, aprovechando el silicio sobrante del proceso de fabricación de la RTX 5060. Sin embargo, la misma escasez de memoria de última generación –GDDR7– ha puesto en suspenso este proyecto. Según fuentes internas, como MEGAsizeGPU, la fecha de lanzamiento de esta opción ha sido indefinida.

La RTX 3060, con sus 12 GB de GDDR6 en un bus de 192 bits y arquitectura Ampere, se presenta como una alternativa viable. Aunque en términos de rendimiento bruto no supone una revolución en 2026, la cantidad de memoria se erige como su principal argumento de venta frente a la competencia. En un mercado donde los videojuegos modernos, especialmente aquellos con Unreal Engine 5, exigen cada vez más VRAM, 12 GB pueden marcar la diferencia para evitar el 'stuttering' y permitir texturas de alta resolución.

Pero hay que ser cauteloso. La arquitectura Ampere no es compatible con DLSS Frame Generation, la Tecnología de Nvidia que promete un aumento significativo en el rendimiento. Tampoco incorpora las últimas mejoras en trazado de rayos ni en la codificación de vídeo. Para usuarios que buscan sacar el máximo partido a estas funciones avanzadas, la RTX 3060 se presenta como una opción con una vida útil más limitada.

El precio es clave. Actualmente, la RTX 3060 de segunda mano se puede encontrar en torno a los 150-200 dólares, mientras que en tiendas se dispara hasta los 400. Para que este relanzamiento tenga sentido, Nvidia necesita situar el precio de salida en los 200 euros o dólares. Aún así, la tarjeta podría encontrarse en desventaja frente a la RTX 5050 y a las opciones de segunda mano existentes.

Nvidia, ante la creciente demanda y la escasez de componentes, ha optado por una solución pragmática: revivir una tarjeta gráfica de hace cinco años. Un movimiento que, lejos de ser un error, podría ser la clave para mantener su posición en el mercado, al menos por el momento.