Nvidia se lanza a la guerra de los procesadores arm: ¿un nuevo rey del hardware?

Una filtración explosiva ha puesto en jaque a los gigantes del sector tecnológico. Nvidia, tradicionalmente ligada a las GPUs, se prepara para desafiar el dominio de Intel, AMD y Qualcomm con un nuevo procesador basado en arquitectura Blackwell y Tecnología Arm.

El chip del futuro, a la vista

Las imágenes filtradas revelan un diseño radicalmente diferente, un chip con dos partes separadas y rodeado de módulos de memoria que rompen con la estética habitual. Se habla de hasta 20 núcleos de CPU y más de 6.000 núcleos CUDA en la parte gráfica, una potencia que podría rivalizar con ordenadores de sobremesa en ciertas tareas. Y no solo eso: la placa base filtrada incorpora hasta 128 GB de memoria LPDDR5X, incluyendo conexiones USB, HDMI y ranuras SSD.

Jensen Huang, CEO de Nvidia, ya había insinuado este movimiento a principios de año, apuntando a una colaboración con MediaTek para ofrecer chips de alto rendimiento y bajo consumo. Ahora, parece que esa estrategia se materializa en el N1, el procesador que lleva meses generando expectación.

Pero la ambición de Nvidia va más allá. La compañía se está transformando en una incubadora de startups de inteligencia artificial, invirtiendo miles de millones de dólares en más de 19.000 empresas. De hecho, la empresa ofrece formación, créditos en la nube y descuentos en compras masivas de GPU, sin exigir una contraprestación inmediata. Un modelo de negocio que, según fuentes internas, ha resultado sumamente rentable.

Un salto audaz hacia la arquitectura blackwell

Un salto audaz hacia la arquitectura blackwell

El chip, basado en la arquitectura Blackwell, promete un rendimiento gráfico significativamente superior, un factor clave para portátiles de alto rendimiento. Se estima que el lanzamiento de estos nuevos equipos podría estar programado para la segunda mitad de 2026, con colaboraciones ya confirmadas con marcas como Dell y Lenovo.

Nvidia se enfrenta a un desafío monumental: ya no solo competir en el mercado de tarjetas gráficas, sino también en el de procesadores para ordenadores portátiles. Una apuesta arriesgada, sí, pero que podría redefinir el panorama tecnológico y consolidar a Nvidia como el líder indiscutible en el mundo de los chips.

La compañía, liderada por un Huang que parece no tener límites, está explorando nuevas fronteras con su proyecto Feynman, una nueva generación de GPUs que utilizará un proceso de fabricación de TSMC A16, acercándose a los 1.6 nanómetros. Estas GPUs, diseñadas para centros de datos y sistemas de IA, podrían alcanzar consumos de hasta 1000 vatios, un precio a pagar por la potencia que ofrecen.