Orlan-10: el 'dron madre' ruso que desata el caos en ucrania

La guerra de Ucrania se redefine con la irrupción del Orlan-10, un portadrones ruso que ha transformado el campo de batalla en un infierno de drones kamikaze. Lo que parecía una evolución más del arsenal ruso, se ha convertido en una amenaza tangible y constante para las fuerzas ucranianas.

El orlan-10: más que un reconocedor

Desarrollado por el Special Technology Center de San Petersburgo, este dispositivo, operativo desde 2012, ha pasado de ser un simple dron de reconocimiento a una plataforma logística crucial. Lo que realmente preocupa es su capacidad para desplegar enjambres de drones FPV, pequeños pero letales, a distancias impresionantes – hasta 120-150 kilómetros. Esto le otorga una ventaja estratégica sin precedentes.

La clave reside en su reconfiguración: ya no es solo un observador, sino una ‘nave nodriza’ que amplifica el alcance y la efectividad de los ataques. Se asemeja a un repetidor de WiFi, extendiendo la cobertura de los drones FPV y protegiéndolos de interferencias electrónicas – una medida vital en un entorno de guerra cada vez más digitalizado.

Un reto implacable para ucrania

Un reto implacable para ucrania

El ejército ucraniano, que ya ha logrado derribar ejemplares de este sistema, se enfrenta ahora a una amenaza persistente. La 118.ª Brigada Mecanizada ha confirmado un incidente de agosto de 2025, evidenciando la efectividad de esta nueva táctica rusa. Pero la resistencia no flaquea. Las investigaciones se centran en desarrollar contramedidas y, audazmente, en replicar la Tecnología de los repetidores de drones.

La inteligencia aérea en juego

La inteligencia aérea en juego

Como señala Serhii “Flash” Beskrestnov, asesor en drones del Ministerio de Defensa de Ucrania,