Ram en crisis: los móviles se encarecerán un 40% y las cámaras, el próximo objetivo
La escasez de memoria RAM está estrangulando la industria del móvil. En 2026, comprar un smartphone será una inversión considerablemente más elevada que en 2025, un efecto dominó que ahora amenaza con erosionar la calidad de las cámaras de los terminales.
El precio de la memoria: un cuello de botella inesperado
El problema, según filtraciones internas, reside en la creciente asignación de RAM a los centros de datos. Esta demanda masiva ha reducido drásticamente la disponibilidad para los fabricantes de smartphones, disparando los costes. Estimaciones apuntan a que la memoria ya representa un 20% del coste de un móvil barato, y se prevé que ese porcentaje se eleve hasta el 40% antes de final de año.
Esta situación no solo afecta al consumidor final, sino que también pone en riesgo la estabilidad de las cámaras de los dispositivos. Las OEM, los fabricantes de los terminales, se ven obligadas a tomar decisiones difíciles.

Sacrificios en la imagen: ¿menos sensor, más ia?
Ya se vislumbra una tendencia preocupante: algunas marcas, como Samsung, están recortando el tamaño de los sensores de sus cámaras principales. El Galaxy A37 5G, por ejemplo, opta por un sensor de 1/1,56 pulgadas en lugar del 1/1,96 pulgadas del A36 5G. Esto, según Fixed Focus Digital, está desapareciendo debido a la disminución de la demanda de sensores de gama alta.
Pero no todo es negativo. Ante la imposibilidad de bajar los precios de la RAM, los fabricantes se inclinan por optimizar el software. La inteligencia artificial se erige como el salvavidas, prometiendo un mayor rendimiento fotográfico a través de algoritmos más sofisticados. Es una apuesta arriesgada, pero necesaria.
La realidad es que, a pesar de las mejoras en el procesamiento de imágenes, la reducción en la calidad de los sensores no se traduce en una mejora perceptible en la fotografía. La lógica es clara: si el sensor es inferior, el software deberá compensar, consumiendo aún más recursos.

La crisis se extiende: más de 190.000 empresas en riesgo
La recesión de la RAM no se limita al sector de los smartphones. Se estima que más de 190.000 empresas dedicadas a la electrónica corren el riesgo de cerrar sus puertas. “Es una lucha por la supervivencia”, sentencia una fuente del sector. El precio de la memoria flash NAND y la RAM también se ha disparado, exacerbando la situación.
La inversión en hardware se ha convertido en un factor determinante para las marcas, obligándolas a justificar los aumentos de precio con una mejor calidad de imagen. Samsung, por ejemplo, ha optado por utilizar un sensor de 50 megapíxeles en el Galaxy A37 5G, pero sin ampliar el tamaño del sensor. Es un juego del gato y el ratón que, a corto plazo, perjudica al usuario.
En definitiva, la escasez de RAM está transformando el ecosistema móvil, obligando a las empresas a tomar decisiones pragmáticas que, en última instancia, impactan en la experiencia del usuario. Y la batalla por la calidad de la imagen, ahora, se libra en los algoritmos, no en el silicio.
