Robots antidrones australiano-americanos fortalecen la defensa terrestre
El campo de batalla evoluciona a un ritmo vertiginoso, y la convergencia de la robótica autónoma y la inteligencia artificial redefine la seguridad militar. DroneShield, la empresa australiana especializada en contramedidas contra drones, y Overland AI, su socio estadounidense, acaban de presentar una solución que podría cambiar las reglas del juego: un vehículo terrestre no tripulado (UGV) con capacidades de detección y neutralización de drones, integrado en un solo sistema.

Un escudo inteligente para las tropas en el frente
El UGV, denominado Ultra, se distingue por su robustez y capacidad de transportar hasta 454 kilogramos, permitiendo misiones desde el reabastecimiento de tropas hasta el despliegue de sensores o el lanzamiento de municiones. Pero su verdadera singularidad reside en la integración del sistema DroneSentry-X Mk2, impulsado por una IA de radiofrecuencia (RFAI). Este sistema no solo detecta y rastrea drones, ya sean conocidos o desconocidos, sino que también se adapta continuamente a nuevas amenazas a través de actualizaciones de software. La Tecnología RFAI, a diferencia de los sistemas estáticos, se perfecciona con cada nuevo encuentro, anticipándose a las tácticas de los operadores de drones hostiles.
La proliferación de drones de pequeño tamaño, a menudo utilizados en enjambres para atacar posiciones militares, ha generado una creciente vulnerabilidad para las tropas y los vehículos. La solución de DroneShield y Overland AI busca mitigar este riesgo, proporcionando una capa adicional de protección y ampliando el radio de acción de las unidades terrestres. Según Tom Branstetter, vicepresidente de desarrollo comercial y ventas de DroneShield, la integración del DroneSentry-X Mk2
