Samsung y apple, los reyes del 'brick': la eu les da una mala nota por su obsolescencia programada

Una nueva investigación de PIRG revela que los dos gigantes de la Tecnología, Samsung y Apple, son los peores en cuanto a la reparabilidad de sus smartphones. Los califica con D y D-, respectivamente, situándolos por debajo de prácticamente todas las demás marcas del mercado.

La eu les da una patada en el trasero: la facilidad de reparación es la clave

El informe 'Failing the Fix' de PIRG establece que la prioridad, para la Unión Europea, es la capacidad de arreglar los dispositivos, no solo venderlos. La metodología, basada en el EPREL, se centra en la accesibilidad física a los componentes, algo que ambas compañías parecen ignorar.

El principal problema reside en la gestión del software. Aunque ofrecen más de cinco años de actualizaciones, solo declararon el mínimo legal de cinco años en la base de datos EPREL, lo que impacta negativamente en sus puntuaciones. Además, ambas se oponen activamente a la legislación 'Right to Repair', a través de grupos como TechNet y la Consumer Technology Association.

La ‘obsolescencia programada’ es el verdadero problema

La ‘obsolescencia programada’ es el verdadero problema

Samsung solo evaluó cinco modelos, limitando la comparativa. Apple, por su parte, sufrió una desventaja similar. Esto, sin embargo, no atenúa la conclusión: las empresas que más teléfonos venden deberían ser líderes en reparabilidad, no competidoras. La capacidad de Samsung y Apple de invertir en una mejor reparabilidad es un recurso que, hasta ahora, han preferido utilizar para defender sus intereses.

La falta de disponibilidad de piezas, un factor que la UE reconoce como una limitación del sistema EPREL, es un punto crucial. Los altos costes de las repuestos, lejos de incentivar la reparación, impulsan la compra de nuevos dispositivos. Si estas compañías, con sus inmensos recursos, no pueden ofrecer soluciones más accesibles, ¿qué futuro le espera a la sostenibilidad y a la economía circular?

La realidad es esta: Motorola y Google obtuvieron calificaciones superiores, demostrando que la reparabilidad es posible y, de hecho, deseable. La respuesta de Samsung y Apple, hasta el momento, ha sido la de seguir apostando por un modelo de consumo lineal y, en última instancia, por la obsolescencia programada. Una estrategia que, a juzgar por este informe, está condenada a fracasar.