Wall street en caída libre: ¿el fin del reinado tecnológico?
El pánico se desata en las bolsas estadounidenses. El Nasdaq 100, el Dow Jones Industrial Average y el S&P 500 han entrado en territorio de corrección, arrastrados por el temor a una escalada del conflicto en Oriente Medio y un posible repunte inflacionario. La semana ha sido brutal, la peor en meses, y los inversores se refugian en activos más seguros.
El nasdaq, a punto de tocar fondo
El índice tecnológico, que se había catapultado a alturas récord en octubre, ha retrocedido un 11%, perdiendo más de un tercio de su valor. El viernes, el Nasdaq 100 se desplomó un 1.93%, cerrando en 23.132,77 puntos. Pero lo que realmente preocupa a los analistas es la inminente amenaza de la llamada 'Cruz de la Muerte', una señal técnica que históricamente ha precedido a caídas aún más pronunciadas, según Aaron Hill de FP Markets. La consistencia a la baja, con diez semanas de pérdidas en las últimas once, es un recordatorio sombrío de la volatilidad del mercado.
La venta masiva ha sido particularmente agresiva en el sector de la memoria, donde algunas de las acciones que lideraron el crecimiento a principios de año se han derrumbado. Pero la verdadera chispa que ha encendido la mecha es la escalada de tensiones con Irán. Los precios del petróleo han alcanzado máximos de varios meses, superando los 110 dólares por barril, y la incertidumbre sobre el suministro energético amenaza con avivar las llamas de la inflación, justo cuando la economía estadounidense mostraba signos de desaceleración.

El dow y el s&p 500 siguen la corriente a la baja
El Dow Jones Industrial Average tampoco se ha librado de la tormenta, perdiendo un 10% desde principios de año y cediendo más de 800 puntos el viernes, para cerrar en 45.167,44. El S&P 500, aunque aún no ha alcanzado oficialmente el umbral de una corrección, se acerca peligrosamente, con una caída del 8% desde sus máximos de febrero, situándose en 6.368,85. La situación es tan delicada que Joe Mazzola, estratega jefe de Charles Schwab, advierte que el fin de semana llega con las tensiones bélicas en aumento y una aversión al riesgo generalizada.
La promesa de Donald Trump de posponer el ataque a las instalaciones energéticas iraníes durante diez días, en un intento por abrir un diálogo, ha sido insuficiente para calmar los ánimos. El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, con la negativa de Irán a permitir el paso de buques chinos, agrava aún más la situación. La cifra habla por sí sola: la última vez que los principales índices experimentaron una racha de pérdidas consecutivas similar fue durante el desastroso año de mercado de 2022. El atractivo de las acciones tecnológicas, que durante tanto tiempo se consideró un refugio seguro, se ha desvanecido, dejando a los inversores preguntándose si el auge tecnológico ha llegado a su fin.
La volatilidad persistirá, y la recuperación del mercado dependerá, en gran medida, de la evolución de los precios del petróleo y de la capacidad de los líderes mundiales para evitar una escalada bélica. Mientras tanto, Wall Street se enfrenta a una semana incierta, donde la incertidumbre reina y la cautela es la norma.